Libérate de la ansiedad (parte 1)

Si de ansiedad hablamos, hablemos de preocupaciones. Esto si que está a la orden del día. Nos preocupamos por el pasado que ya no podemos cambiar; la típica frase: “Si yo hubiera o no hubiera” “Si tan solo…”.

El hubiera no existe, ni tampoco el mañana, solo el ahora. Y el “hoy” que tenemos ahora, el día de mañana tampoco existirá, solo tendremos un nuevo hoy para vivir, así que ¡Relájese! Busquemos el remedio a aquellas cosas que lo tienen y hagamos lo que podamos según sean nuestras posibilidades para encontrar la solución y hagámoslo lo más correcto que podamos. Tu mañana es hoy. Tu ayer ya se fue, despídete lo mejor que puedas de él. Quédate con la mejor lección, pero no con la mejor culpa. Deshazte de esta última y toma un respiro profundo, sostenlo un poco en tu pecho y luego suéltate como un calcetín, te sentirás muy bien.

Analicemos, si la situación o problema tiene remedio ¿Para qué preocuparse? ocupémonos en buscarle la solución y si no tiene remedio ¿Para qué preocuparnos? No lo tiene. Como vez, no hay que preocuparse por nada. No hay nada que podamos hacer, solo aceptarlo, sacudirnos un poco, levantar la cabeza y comenzar a caminar hacia adelante.

La preocupación, no es otra cosa mas que darle vueltas de manera enloquecedora e inútil a un asunto. La mayoría de las veces el 99% de las cosas que pensamos y por las que nos preocupamos, no pasan y entonces si, es aquí donde estamos perdiendo nuestro recurso más valioso y jamás recuperable, nuestro TIEMPO.

Desde niña me preocupaba porque se me iba a aparecer “el coco”, y el coco jamás apareció. Porque viví muchas cosas en mi juventud y nadie me iba a querer, hoy hay muchas personas que me aman. Pensaba demasiado en que no tendría el dinero para terminar de pagar la universidad y la terminé. Pensaba en que nadie me aceptaría como soy y todavía hay gente que puede escucharme sin enfado por bastantes horas. Era tan tímida que no me atrevía a preguntar ¿Cuánto cuestan esos zapatos?, ¿Me vende un kilo de tortillas?, Hoy me estás leyendo. Nada de lo que me preocupaba, sucedió, ¿Por qué te ha de suceder a ti?

Haz este ejercicio para comenzar a liberarte de la ansiedad y después coméntame o publica cómo te fue.

Anota las respuestas a las siguientes preguntas, tómate tu tiempo, no llevas prisa.

  1. ¿Qué me preocupa? (Detecte el problema)
  2. ¿Qué me está causando esa preocupación? (Encuentre la raíz)
  3. ¿Qué puedo hacer para resolverlo? (Anote, haga una lista)
  4. De eso que puedo hacer, ¿Qué voy a hacer? (Decida)
  5. ¿Cuándo lo voy a hacer? (Ejecute, póngale fecha y hora)

Vive tu vida como si fuera el último día, pero prepárate como si fueras a vivir mas de 100 años. No te preocupes, ocúpate en ser “Una Mujer con Propósito”.

No te preocupes por nada, pide por todo, preséntale a tu creador tus necesidades y dale gracias por todo lo que él ha hecho y la paz que tu creador te dará, guardará tu corazón. Filipenses 4: 6-8

(Cita tomada del libro más antiguo y relevante, La Biblia)

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